No pensaba hacerte daño, yo me lo hago solo porque te sigo pensando. Cansado y frio lo se, debí callar, pero a la hora de amar es que sigo siendo un crio. No es nada se que se me pasara; mi corazón tratara de borrar cada mirada, cada palabra fiel, aunque sea como amiga cuando haya pasado el tiempo lo nuestro será papel.
Aquel mensaje a las 6 de la mañana empezó lo que termina cada noche en mi cama.